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Travestismo, Heterosexualidad y Pareja

10 May


Es un tema recurrente entre nosotras. Para mucha gente es desconocido, y hasta extraño, que una chica travesti sea heterosexual, pero afortunadamente, poco a poco hay más conocimiento al respecto. Incluso, existen muchas chicas que van más allá, se consideran transexuales y hacen cambios físicos para ajustar su imagen preferida frente al espejo.

Lorena Rebecca

El travestismo heterosexual es más común de lo que se cree, pero más difícil de hallar por temor a pérdida de un estilo de vida cotidiano.

Sin embargo, su orientación sexual sigue determinada por su gusto a las mismas mujeres.

Es más fácil hallar travestis homosexuales que heterosexuales, porque de alguna forma las heterosexuales sentimos que tenemos más que perder (de ahí que comúnmente se relacione al travestismo con la homosexualidad). No queremos hacer nuestra vida completamente nueva. Por lo general no buscamos hacer un cambio físico muy dramático, y eso nos lleva a ocultar nuestra afición todavía más. Más importante: no queremos perder la oportunidad de tener una pareja heterosexual, alguien quien busca un rol tradicional de género. Y eso es difícil.

Virginia Prince, una travesti conocedora del tema y dedicada a apoyar a otras, escribió hace varias décadas un libro titulado “El Travestista y su Esposa“. En este libro ella procura dar una perspectiva de lo que es el travestismo heterosexual y la relación con la pareja. Sin embargo, está muy orientado a quien ha mantenido su travetismo en secreto durante muchos años y es de pronto descubierto. Es una situación difícil, ya que surgen muchas dudas por parte de la pareja y se abre una ventana para la chica travesti, que seguramente querrá tomar.

~Como comentario editorial, me parece muy buena lectura como principio para entender el travestismo heterosexual, pero aún así, es tan vasto el tema que no puede abarcarlo todo. Además, toma un papel que en lo personal no me agrada, que es el de calificar a la esposa según su afinidad y apoyo a su marido travestista, haciendo a aquella que no puede lidiar con ello, una mala esposa. No me gusta, pero aún así es buen punto de partida para conocer sobre este tema.~

Sin embargo este libro no toca el tema que algunas amigas están viviendo en éste momento y constantemente. La urgencia de contarlo, de decirlo.

Antes de que existieran videoblogs y redes sociales, sólo páginas autobiográficas, leí muchísimo sobre matrimonios devastados por un travestismo oculto. No importaba cuan oculto estuviera, tarde o temprano salía a relucir. Suerte si a la esposa le gustaba, pero si no, ardería Troya. Comienza a haber en la pareja una batalla entre aceptar forzosamente el hecho y el querer salir corriendo, dejando también atrás una historia de pareja y vivencias juntos. Si hay hijos, es todavía peor. Siempre es mejor sacar a la luz el tema que dejar ser descubiertos.

“Lo más doloroso fue el engaño.”

Tengo algunas amigas que son igualmente casadas (como yo). Sólo una había hecho del conocimiento a su esposa de su gusto por vestirse, antes de casarse y llevar una vida juntos. Ya habíamos hecho planes de juntarnos, conocernos, etc., pero sólo sucedió, cuando una a una la fueron cachando. Entonces fue cuando hubo la urgencia de hallar apoyo entre nosotras para saber qué hacer. No hay nada escrito, y cada pareja actúa de forma distinta. Una de las esposas lo rehusó totalmente y pidió no saber nada más al respecto, pero cuando se dio cuenta de que su marido no lo dejaba y que no le decía nada, prefirió conocer más del tema. Otra pareja comenzó a tener problemas después debido a que parecía que la afición crecía desmedidamente.

Mi principal recomendación es decirlo. Por más doloroso o difícil que esto pueda parecer. Algo que fue común denominador entre las esposas muy molestas fue la falta de confianza; el engaño. Haber vivido una determinada cantidad de años juntos y no haber sabido al respecto, enterarse por accidente, es igual a haberla engañado con otra mujer. Decirlo no será fácil, pero quitará de enmedio la rabia por el descubrimiento accidental, y con ello, gran parte del problema. Ella quizás se reirá o no lo creerá, y está bien.

Hablar y dialogar en unión

Aunque sea difícil y doloroso, lo mejor es decirlo antes que se entere.

Muy seguramente se sienta ofendida, y es natural, pues finalmente es algo que no se le había dicho, y en veces, algo importante. También puede sentirse insegura, ya que si esto no lo sabía, ¿qué otras cosas no sabrá?

Es aquí donde comenzamos la siguiente etapa. Si ella comienza a buscar sobre travestismo, muy seguramente hallará lo que es público: prostitución, degeneración, fetiches y otras cosas que igualmente le espanten. Es necesario proveerle la información que tengamos a la mano para que ella conozca sobre el tema; al menos dejársela disponible para cuando pase la etapa de shock y pueda permitirse ver más al respecto. Es necesario que estemos abiertas a cualquier diálogo y responder con toda humildad todas sus preguntas, por más obvias o ridículas que parezcan. Necesitamos entender que ella seguramente no sabe nada al respecto.

Y la parte medular es la siguiente: Expectativas claras.

Nosotras, como travestis, debemos tener claro qué queremos y qué tan lejos queremos llegar. Si es algo ocasional o si es diario lo que buscamos. Si es privado o queremos hacer esto público. Si buscamos tratamientos como reducción de vello, y cosas así, y si inclusive, está en nuestra mente dar pasos fuertes a la transexualidad.

No ser sinceros en expresar estos sentimientos puede llevar a que existan constantemente desilusiones. Y como dice el refrán: no será tanto lo fuerte de los golpes, sino lo tupido.

No podemos esperar que asimile alegremente todo lo que le digamos, ni que lo acepte a la primera, pero en el diálogo se crearán acuerdos que permitirán que la pareja siga siendo unida. Es probable que con el tiempo ella vaya cediendo más y más, y que incluso le tome gusto a este pasatiempo que tenemos. Pero no podemos esperarlo desde el principio.

Michelle Pfeifer Catwoman

Debemos tener expectativas claras de hasta dónde queremos llegar, y comunicarlas abiertamente.

Ahora, que si a tu pareja le ha gustado que seas travesti y te incentiva a que lo hagas… ¡yo no sé que estás haciendo leyendo esto! Mi única recomendación es: sé siempre clara en tus expectativas. Si por el contrario ella buscara tu cambio sexual o algún otro fetiche como la dominación y que no van contigo, también es necesario que ella lo sepa para que tú no te enroles en algo que a la larga te hará sentir que no eres tú.

Diría una amiga: Que la Fuerza Esté Contigo. A mi también me gusta decir:

Besos y bendiciones.

Sepas que estoy a un mensaje de distancia si hay algo en lo que pueda ayudarte.

Becky.